Hoy, al leer en el periódico un artículo sobre Glenn Gould -se cumplen ahora 25 años de su muerte- no he podido evitar acordarme de las tardes con mi padre -empeñado en que aprendiese a disfrutar de la música clásica-. Escuchábamos, por ejemplo, las famosas Variaciones Goldberg . Sentada a su lado me instaba a pasar por alto la melodía para que centrase mi atención en los silencios, en el tempo, los pasos, el sentido de la finalización de cada frase; la manera o la intención con que el interprete atacaba la siguiente; pero por encima de todo me decía que tratase de sentir cómo ahí, en esas notas, había algo que deslizaba, para quien quiera compartirla, una historia de sensaciones, tristezas o alegrías, de melancolía, nostalgia; rebeldía o abandono.
Es evidente que los logros de papá en este sentido no han sido como para tirar cohetes pero... si lo suficiente como para que, hoy, su hija, a través de esa especie de limo que, incansable, él se encargó de depositar en mí, pueda emocionarse, percibír y hasta abrazar un pequeño aleteo de sensibilidad interior al escuchar cosas como esta:
He estado dudando... Una sonata... un rondo, donde el piano sea protagonista único. Ya... pero... es que esta es mi preferida. Muchas veces, al escucharla, siento que, quizás, vivir puede tener cierto sentido... ... y un bálsamo, un bálsamo de compañía que , en la tristeza, parece decirme:-"Sentimos lo mismo... estamos juntos. Sintamos juntos... yo siento contigo"-.
Glenn Gould (piano), Yehudi Menuhin(violín)-Sonata nº4 en do m, BWV 1017. I. Siciliana (largo)-J.S. Bach.
Desde luego estoy tonta. Si en Youtube está todo!!. Sólo pensaba poner una muestra, una sonata pero... por qué no?.
Aquí está Glenn Gould en su magistral grabación de las Variaciones Goldberg (extacto) de 1.981 aunque, a decir verdad, yo prefiera la que realizó en el 56 de sonido más arcaico, evidentemente. En cualquier caso, en esta, queda claro el genio y la perfección técnica de Gould unido a todo aquello que, por motivos -es una opinión personal- algo más que superfluos, contribuyeron a proporcionarle ese halo de mito excéntrico y extraño: su postura al piano, los tics, canturreos, etc.
Decir, así mismo -y para quienes no tuvieran idea de ello- que se trata de la obra favorita del Dr. Hannibal Lecter, circunstancia que -como es fácil imaginar- supuso un impulso a su reconocimiento y popularidad como hasta entonces ni Glenn, ni el mismísimo J.S.Bach podrían haber soñado. Así es la vida....
Glenn Gould- "Variaciones Goldberg" J.S.Bach.

Nunca aprendí a tocar la parte de violín =(
Y tú nunca dejas de sorprender. Llevas más sorpresas que una piñata.
Me gusta =)
Un día de estos escribo yo sobre música... de la que la mayoría del mundo moderno no sabe escuchar...
Pero qué grande puede llegar a ser.
Le hace sentir a uno diminuto, y tremendamente acompañado.
En fin; suerte encontrando a tu Glenn.
Si encuentras por casualidad una Audrey Hepburn me la mandas para casa ok?
Un beso,
.--
Hola!
Sorpresas?, sorprender?... por qué?... jo... emocionarse con una sonata no debiera extrañar a nadie...
A mi la música y quienes la interpretan como Dios manda me acompañan... me... llenan,
Me hacen sentirme diminuta y, hasta, inexistente quienes cogen un avión y Hála!... a dar un poco de cariño a los leprosos del desierto de Mongolia, o de... Kuala Lumpur.
Cualquier día de estos... abandono mis historias y monto una página con las suyas.... inmensas de verdad
bsitos, Kazz
Aahh!
lo que yo quiero, de verdad, es encontrarme algun día conmigo misma. Conocerme un poco... y a ver qué me parezco..
Lo de encontrarse a uno mismo es árdua tarea, diría... suerte en todo caso. Lo de esperar, si se tiene paciencia, nunca viene mal...
Sorpresas porque la combinación de clubs de techno y sonatas no es habitual...básicamente.
Aunque supongo que aún pienso demasiado cuadriculadamente, o algo.
Es que estoy tremendamente aburrido, y todo el mundo está fuera.
Qué mal.
Oye, ¿en Kuala Lumpur hay desiertos?
En todo caso, hay demasiadas historias ajenas que contar; no sé tú, a mí los dedos no me darían a basto.
Y aún no he aprendido a adiestrar monos u otros animales para que tecleen lo que yo pienso...
Besitos [xD] lil' Anne
Pues no sé si será habitual... Pero muchos de mis amigos/as, conocidos/as tan entregados como yo a la música electrónica (no sólo al Techno) son también consumidores de funk, pop, clásica y hasta danza comtemporánea o expresionismo alemán.
En Kuala Lumpur lo que habrá, supongo, son leprosos... no está bien construida la frase?.
Me temo que si a los monos les diera por aprender a teclear (lo cual -que les apetezca aprender- no esta muy claro)... encontrarían historias bastante más interesantes para contar que las humanas...
Sorry... es que estoy un poquito.... en "plan"...
Bsitos Qasid!!
"En plan"
No sé qué plan será ese, pero seguramente el mío se encuentre bastante próximo.
En todo caso no hay de qué disculparse.
Ah, y la frase está perfectamente construida.
De todos modos, haré lo posible por viajar a Kuala Lumpur y comprobarlo. Ya te pasaré un informe...
Y así que en realidad la entrega es a la Música con mayúscula. Qué bello. Pensaba que ya casi no quedaban de esos.
Discrepo de lo de los monos, por cierto... al fin y al cabo son tremendamente parecidos a los humanos...
Jeje, para haber empezado hablando del sr. Gould...
En fin, un beso Anitta
.--
nothing really matters
Hola polgarcita-pulgarcita. ¿Sabes lo más de lo más de la música en veinte años? Rap, hip-hop y similares. Hasta los narcocorridos.
Los clásicos...bien gracias. Momentos para escucharlos que siempre llevan al aislamiento, cosa importante. Son intimistas y nos vuelven egoístas de nuestro momento. Molan.
Pero para explosionar, ya ni techno, funk o similares. El callejeo musical de los sin medios, fuera tecnología. Cuatro tipos con movimientos espasmódicos a su bola o versionando por, rock o lo que sea y es la bomba.
Aún así tu adoración por trocitos de la clásica...molón.
Beso de buena mañana, que acabo de volver de vacaciones y voy....zasssss, a la carrera.
No lo sé...
estoy tan despistada...
me leo y no me soporto
un beso qasid, cielo
otro para tí, mi niño