Estás perdido, cariño. Ahora ya lo sabes, eres consciente... verdad?; y te miras y ves al iluminado todopoderoso que creías ser, con la pata rota e insufriblemente dolorida apresada en el cepo... tú cepo. De un momento a otro apareceran ante tí unos brazos fuertes como nunca hallas visto, unas manos enormes que te molerán a palos hasta arrancarte la piel, y todas las ideas, y hasta los menudillos de la cabeza. Si tienes suerte, sólo alcanzarás a intuir una figura negra, recortada al sol, que apunta... y dispara. Un lobo lucharía hasta la extenuación, cierto, pero al final comprenderá su destino, aceptará la muerte y echándose en la tierra aguardará su llegada.
Tú, cariño, tienes claro que es inútil luchar pero también que careces de semejante poder de abstraccíon y, así, el fin que te espera te sorprenderá con la mente al "rojo" y todos los átomos del pensamiento chocando entre sí en una insoportable orgía de fricciones y chirridos.
Yo lo sabía, tanto como que nada o nadie iba a poder ayudarte. Cuando se tiene la desgracia de percibir la realidad de esa manera es casi imposible que, tarde o temprano, no acabe por destruírte. A ella, la realidad, no le gusta que hurgen debajo de su falda y tú -pobrecito mío!- querias lamer sus "aguas", que gritase como loca... y se delatara. Has rascado la superficie de las cosas, de las personas y, a partir de ahí, comenzado tu particular obra de demolición para luego ir retirando trozos cada vez más grandes, como quien se desace de escombro, y contemplar satisfecho al final de la jornada la verdad desnuda que, no sospechabas, dabas por hecha.
Pero nadie puede ver a través de los hombres y sus vidas con la nitidez científica y estúpida que tu mirabas y veías; nadie puede pretender valerse impunemente de su capacidad todopoderosa frente al engaño y la mentira (tantas veces inocente, irrelevante o sólo inevitable) de los demás... desenmascararles y soltar después: -Lo sabía.... os dais cuenta?. A otra cosa!-.
Has mirado a los ojos de esa chica que te amaba, -que te amaba, sí!!. Más de lo que, tú, jamás podrás llegar a hacerlo, pues los sentimientos son algo más que verdad y sólo eso- y te has abierto paso, capa a capa, milímetro a milímetro en su amor, y no has abandonado hasta encontrar una ínfima cantidad de cieno.... allí, lejano y oculto, en lo más profundo de su ser, donde ella probablemente nunca lo hubiese descubierto, y aun así, con casi total seguridad no habría sido capaz de arrojarlo a nadie.
-No digas que me amas, niña, porque no es verdad, o no del todo. Sólo yo sé que te amo porque... sé lo que guardo y lo que doy... lo que soy. Pero, por encima de cualquier otra consideración, porque sé lo que dais.. lo que guardais.... lo que sois-.
Entonces ella no entiende nada y cierra los ojos; se desbarata en un guiso de preguntas sin respuesta, buscando qué ingrediente de su entrega a fallado... y llora. Acto seguido, te das la vuelta en tu lado de la cama creyéndote rey de... lo que sea -a quién le importa!- y, de espaldas a su mirada hundida, dejas que el aire que habrá de respirar junto a tí esa noche se vuelva negro... e infinitamente triste.
Y te duermes como un niño feliz... oyéndole tragar y sorberse las lágrimas.
Estás perdido, cariño.
·
.
ANA CAROLINA-SINAIS DE FOGO
Nadie como la maravillosa Ana Carolina explica algo de lo que yo, entre torpezas, pretendía decir...