No me apetece, no tengo ganas, no quiero. No quiero hacer nada que no sea retozar de mi sofá a mi cama y, si acaso, bajar a ramonear ensaladas en la cocina. Llovizna por fín, los vapores ascienden de la tierra seca como una boca; los pájaros se vuelven locos peleando en bucles de decibelios crecientes y yo fumo un Winston detrás de otro dentro del camisón de anoche como una radiografía en positivo sintiendo su sensual e incomparable caricia. No me da la gana nada sino vagar por esta casa en la que todos vivimos.
No me apetece, no tengo ganas, no quiero... Sólo echarme entre las sábanas y oír el teléfono y no cogerlo... y mirarme al espejo, y reírme conmigo poniendo caras: ..." No quiero!....".
Vapor. Vapor de agua... de mejillas encendidas. Vapor de cuarto de juegos.
4 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados

Vigila con el vapor, hace que las palomitas de maíz exploten!
Esos días son de los mejores; sobretodo, si encima llovizna. No hay nada mejor que no hacer nada cuando de lo único que se tiene ganas es de no hacer nada!! Ah, y no todo el mundo sabe... ;-)
Y te acuestas otra vez y si acaso te tapas con la manta hasta que tus piernas se aburran y te pidan volver a vagar y sentir el suelo hasta que se hunda mientras bajas las escaleras y vuelves a dejarte caer por el sofá que te acoje con un enorme abrazo de oso... muak ;)
gracias anecdótica, pero creo que son los vapores los que me cuidan y vigilan. Saludos.
Dias de arrastrarse y ronroneo. de camisón y sweter viejo. De... ñam, ñam. Mmmmmhh, aaaaahhhhoooooouuu.... Para saber disfrutarlos.
Maite, míRIAM... Mmmmuuaka!... a "momíiii"...